Esta iniciativa, que se materializa en la primera edición del Sello I, permitió analizar en profundidad más de 70 variables organizadas en seis dimensiones clave, abarcando tanto el funcionamiento interno de las empresas como su vinculación con el entorno.
El objetivo fue identificar, medir y poner en valor las capacidades innovadoras del entramado productivo local, visibilizando prácticas que muchas veces permanecen invisibles pero que resultan estratégicas para el desarrollo económico y social de la región.
Empresas locales que lideran la innovación
En esta primera edición, el viernes 24 tres empresas de Comodoro Rivadavia fueron reconocidas por su liderazgo, desempeño y proyección: Altamira, Alfa y Performance, cada una con desarrollos innovadores en sectores estratégicos para la región.
Altamira es un laboratorio que forma parte del sistema de salud local, aportando soluciones vinculadas al análisis clínico y la mejora de procesos en el ámbito sanitario. Por su parte, Alfa es una empresa orientada a la resolución de problemas de infraestructura en el sector petrolero, con un fuerte enfoque en eficiencia operativa. En tanto, Performance se especializa en el desarrollo de maquinaria para optimizar la operación en pozos petroleros, incorporando innovación tecnológica aplicada a la industria.
Estas tres empresas se distinguen no solo en el contexto local, sino también a nivel nacional, posicionándose como casos de referencia dentro del ecosistema pyme argentino.
Una metodología con estándares internacionales
Al respecto, el director de SURI, Fernando Peirano, destacó la relevancia del proceso: “Hoy completamos la evaluación de tres empresas de Comodoro en el marco de un trabajo impulsado por la Agencia Comodoro Conocimiento. Se trata de una metodología que analiza seis dimensiones del desempeño empresarial y releva más de 70 variables para establecer el grado de innovación de cada organización”.
Peirano subrayó además que “estas empresas no solo se destacan en el ámbito local, sino que también se posicionan a nivel nacional como casos de referencia. Son pymes innovadoras que muestran un camino posible, donde la articulación con el sistema universitario y el ecosistema científico-tecnológico permite generar nuevos empleos, potenciar negocios y mejorar el desempeño empresarial”.
En ese sentido, remarcó que el Sello i, basado en la norma ISO 56.000 —estándar internacional en gestión de la innovación—, constituye “una marca de calidad que reconoce tanto el valor económico como el valor social que generan estas empresas en el territorio”.
Innovación, desarrollo y comunidad
“El Sello i se construye a partir de la observación de lo que ocurre dentro de la empresa y de cómo esa empresa se vincula con su entorno. Esto nos permite entender que la innovación no es solo un resultado, sino un proceso integral que atraviesa toda la organización”, agregó Peirano.
Asimismo, sostuvo que esta primera experiencia abre nuevas oportunidades para el desarrollo productivo regional: “Seguramente hay muchas más pymes en Comodoro que cumplen con estas condiciones. Este es el primer paso para ampliar el alcance del programa y consolidar una comunidad de empresas innovadoras en la Cuenca del Golfo San Jorge”.
En el mismo sentido, el presidente de la Agencia, Rubén Zárate, afirmó que esta iniciativa está abierta a otras organizaciones a sumarse a futuras ediciones: “La tarea es identificar las empresas que están innovando e invitarlas a que puedan es visibilizarlo. Desde la Agencia vamos a seguir impulsando este tipo de iniciativas que fortalecen el entramado productivo y posicionan a la región como un polo de innovación”, agregando que “la innovación es central para diversificar la economía y reconvertir las empresas”.
La implementación del Sello i representa un avance significativo en la construcción de un ecosistema local que reconoce, impulsa y proyecta el talento de las pymes, consolidando a la innovación como un motor clave para el desarrollo sostenible de Comodoro Rivadavia y la región
